Blade RunnerRidley Scott
Usa, 1982
Reparto: Harrison Ford, Sean Young, Daryl Hannah, Edward James Olmos
Puede que esta sea de las pocas, sino la única, película de ciencia ficción que me maravilla. Basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick, creo que el arte y la inconfundible banda sonora del filme son el gran sustento de esta historia ambientada a principios del siglo XXI, cuando una importante compañía espacial desarrolla el Replicante, un tipo de robot tan parecido a un ser humano que a la larga termina generando un conflicto de proporciones con sus propios creadores: una rebelión en el espacio de estos esclavos, creados para la exploración y colonización de otros planetas, los termina prohibiendo en la Tierra bajo pena de muerte. Así es como en este nuevo planeta tierra policías especiales (unidades de Blade Runner), son los encargados de detectar y “retirar” al Replicante invasor. En la cinta, Deckard (Harrison Ford), ex-policía y ex-Blade Runner, es llamado para una misión en la que debe perseguir y retirar a varios replicantes que han regresado a la Tierra.
Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.
Esta película, que muchos señalan como cine negro de ciencia ficción, ha logrado perdurar en el tiempo como ninguna otra, pese a la calamidad que involucró su rodaje. Primero, Ford no quería el papel de un replicante, quería interpretar a un ser humano de verdad. A ello se suma la mala relación con sus coprotagonistas. Por otro lado, antes de su estreno, el público no entendió la película y el estudio obligó a Scott a incorporar la voz en off de Deckard para explicar la trama. Acto seguido, Ford grabó con absoluto desgano la nueva narración (evidente en la película). Además el final no era “feliz”, por lo que la productora también obligó a incluir uno que ni siquiera se filmó, sino que se tomó imágenes prestadas de “El Resplandor”, que Kubrick le regaló de buena onda a Scott. Finalmente, la película fue un fracaso absoluto de taquilla en los Estados Unidos, excepto claro, Europa, donde fue aclamada.
Entonces, ¿cuál es la gracia de Blade Runner?, precisamente la profundidad de sus planteamientos. No creo que sea un logro de su director, que a mi juicio se limita a su talentoso manejo de sus puestas en escena, nada más (basta ver sus sucesivos filmes). Hay algo más allá y son las interminables conjeturas y temáticas que nos plantea la película en torno a la humanidad, el control social, la manipulación, la amenaza del hombre contra sí mismo, el medio ambiente, tratado majestuosamente en sus decorados y la música de Vangelis. Es realmente una película valiosísima.
Burton FinkEttan & Joel Cohen
Usa, 1991
John Turturro, John Goodman, Judy Davis,
Es muy buena esta cinta de los Cohen, ganadora de la Palma de Oro al mejor director y mejor actor (John Turturro). En 1941, el dramaturgo Barton Fink viaja a Hollywood gracias al ofrecimiento de su agente para escribir una película sobre un luchador. Fink acepta más bien pensando en el impulso que esta nueva tarea le puede dar a su proceso creativo. Pero a poco andar, instalado por el estudio en una lúgubre habitación de hotel, la personalidad creadora se desvanece con los engranajes de la industria en Hollywood, eso lo lleva a sufrir un severo bloqueo intelectual.
En adelante, Fink empieza a deambular por un ambiente claustrofóbico donde el único contacto real transcurre entre el conserje, un anciano ascensorista, y el vecino de Fink, Charlie (John Goodman), un supuesto corredor de comercio que luego se revelará como la verdadera pesadilla de Fink hasta quedar al descubierto su verdadera personalidad como un asesino especialmente afecto a cortar las cabezas de sus víctimas.
El dilema de la creación artística, con todas sus vicisitudes, versus los engranajes de una industria sin ningún tipo de reparo moral a la hora de fabricar salchichas, parecen ser las claves de los Cohen en este filme, donde desenmascaran con su habitual humor negro e ironía aquel mundo donde precisamente confluyen sus propios procesos creativos. No es una pasada de cuenta, nada de eso, los Cohen hace mucho rato que hacen y desasen en la industria cinematográfica del gran imperio, más bien lo veo como un guiño a las épocas más oscuras de Hollywood, aquella donde directores y escritores, especialmente reclutados de la costa este o recién desembarcados desde algún lejano país europeo, caían en las garras de los inescrupulosos magnates de la industria.
El Marido de la PeluqueraPatrice Leconte
Francia 1990
Reparto : Jean Rochefort, Anna Galiena
Esta cinta la vi en un tradicional cine que había en Concepción, el año 91, creo. El cine, que imagino ya no debe existir, era de esos cines elegantes, ubicado al final de una galería en uno de cuyos locales se vendían películas de VHS. Entre éstas había una que siempre me llamó la atención por su título “La Maté porque era Mía”, precisamente de Leconte. Nunca la vi, pero en este mismo cine apareció un día una pelicula del mismo autor. Entré por sólo curiosidad, la vi y me gustó.
Es la historia de Antoine quien desde pequeño frecuentaba la peluquería a la que comienza a hacerse asiduo cuando se empina entre los doce o trece años. Eso hasta el momento en que descubre el escote de la peluquera. Un instante mágico porque desde ese aquel momento se hace una promesa: llegará el día en que se casará con ella.
Cuando Antoine ya es un señor mayor su deseo se hace realidad: se casa con una hermosa peluquera con quien comparte una extraña y silenciosa relación, tan hermosa y delicadamente erótica que más parece un sueño. La atmósfera absolutamente sensual y una narración donde el silencio y el sutil erotismo entre sus dos protagonistas alcanzan momentos sublimes, deben ser los ingredientes que llevaron a Patrice Leconte a cosechar varios premios por esta cinta y una muy buena recepción del público y la crítica. Un final inesperado, igual de hermoso.
El Bosque AnimadoJose Luis Cuerda
España 1987
Reparto: Alfredo Landa, Miguel Fernando Rey
Me dio en algún momento por el cine español de los ochenta (La Colmena, Los Santos Inocentes, entre otras), pero eso tiene una explicación sobre la cual me tendré que explayar en otras líneas.
¿Y qué decir de esta película? Alfredo Landa, buen actor, de los mejores que ha habido en el cine español y, por otra parte, siempre me han alucinado los bosques. La historia ganadora de 5 premios Goya, es una suerte de fábula rural española (otro raro término), donde se entrecruzan varias historias en un misterioso bosque donde encontramos a un asaltante, una pequeña niña que trabaja, otro chico que no quiere trabajar y un fantasma que busca compañía, todos ellos siempre acompañados y aconsejados por el bueno de Landa en su personaje.
Las Bicicletas son para el VeranoJaime Chávarri
España 1983
Reparto: Amparo Soler Leal, Victoria Abril, Marisa Paredes
Escuché mucho mencionar esta película a principios de los ochenta. Era la dictadura y supongo que era de esas cintas que se recomendaban de boca en boca y que seguramente pasaba el cine arte Normandie, cuando estaba en a pasos de Plaza Italia. Es un muy buen retrato sobre la Guerra Civil española basado en un relato del escritor y dramaturgo español Fernando Fernán Gómez.
Transcurre el año 1936 y una típica familia madrileña compuesta por don Luis, su esposa Dolores y sus hijos, Manolita y Luisito, debe lidiar con las incertidumbres y la angustia provocada por un conflicto que parece ir extendiéndose más de la cuenta.
A pesar de ello y de las carencias más básicas que comienzan a manifestarse por el conflicto, Luisito quiere que su padre le compre una bicicleta. Claro, pasa el tiempo, y las sucesivas promesas y postergaciones del padre a lo largo de la película esconden la solidez de su argumento que no es más que una hermosa crónica sobre la Guerra Civil Española abordada desde la cotidianeidad de una familia.
El Pequeño Gran HombreArthur Penn
Usa, 1970
Reparto: Dustin Hoffman, Faye Dunaway
Extraña mezcla de comedia y drama esta película de Penn padre que relata en sucesivos flash backs el pasado de un anciano de 121 años que vivió de cerca las luchas entre el general Custer y los indios. Es asombrosa la interpretación de Hoffman como el anciano que va narrando su increíble vida a un historiador, desde que fuera adoptado por los indios Cheyenne hasta su participación en las luchas contra el famoso general Custer durante el salvaje oeste.
Viendo nuevamente esta película pude comprobar la asombrosa maestría de Arthur Penn no sólo por llevar a la pantalla la tremenda caracterización de Hoffman, sino, esta extraña mezcla de drama y comedia. La complejidad de esta cinta radica en esta particular dualidad, donde la historia del pequeño capturado y criado por nativos americanos, lo hace zigzaguear entre la lealtad a los aborígenes y al hombre blanco. Trabajando como asistente para el general Custer al mando del regimiento 7º de caballería, esperando así encontrar a su esposa raptada por el mismo regimiento, Jack Crabb o el Pequeño Gran Hombre, es testigo de una sangrienta masacre donde el 7º de caballería decide acabar con una aldea indígena compuesta por ancianos, mujeres y niños, lo que lo hace reaccionar, atacando a los soldados. En adelante, vuelve a su tribu y luego la abandona para deambular como trampero y ermitaño alcoholizado.
En adelante, todos sus esfuerzos se concentran en buscar la mejor forma de suicidarse, pero todas fallan. Como un último intento, Jack recurre a un viejo curandero que le ayude a terminar con su vida. En medio del trance logra comunicarse con el Gran Espíritu Indio y lo único que logra es un aguacero que lo empapa completamente. Resignados, ambos regresan juntos a comer mientras la acción vuelve a la entrevista y Jack diciéndole al historiador que ya no tiene más que decir. La escena final es una larga toma de Jack mirando al vacío.
La CelebraciónThomas Vinterberg
Dinamarca 1998
Reparto: Henning Moritzen, Ulrich Thomsen, Paprika Steen
Esta película marca a mi juicio una nueva forma de entender el cine, y no es un tema necesariamente de lenguajes o expresiones narrativas. Se trata, más allá del Dogma 95 que impulsó otro danés (Lars Von Trier), de democratizar la manera de hacer cine. Ahí radica el tremendo aporte que legó este movimiento al cine, al asumir esta suerte de voto de castidad a la hora de filmar (o grabar en este caso), con cámara en mano, prescindir de la música "de fondo" y el uso de luces naturales, entre otras voladas por el estilo. Pero demostró algo más importante aún, y es que el talento y las ganas pueden más que un Arri35Panaflex y un presupuestos sobre el millón de dólares. En adelante, muchos realizadores jóvenes y otros no tanto, han cosechado excelentes críticas en festivales y buenos resultados de taquilla apelando a este principio. Ciertamente Dogma quedó en el camino, pero demostró que una buena historia y una camarita digital eran elementos suficientes para lograr buenos resultados.
Ahora sí. La celebración gira en torno del sexagésimo cumpleaños de Helge, el viejo patriarca de una numerosa familia, quien festeja junto a una veintena de familiares en una opulenta mansión campestre. Se dan cita una heterogénea fauna de hijos, primos, tíos, etc..
Entre primos racistas, una esposa acartonada y los hijos de Helge: Michael un torpe de primera, Helene la joven izquierdista del clan que vive con un negro. Y a propósito de Linda, la hija que ya no está, pues se suicidó hace poco, es que su hermano mayor, Christian, se ocupará de revivirla en el momento menos esperado: durante la cena hace uso de la palabra y termina desenmascarando la idílica velada cuando señala que él y Linda, de niños, fueron violados reiteradas veces por el viejo patriarca homenajeado.
La Maratón de la MuerteJohn Schlesinger
Usa 1976
Reparto: Dustin Hoffman, Sir Laurence Olivier, Roy Scheider
Esta sí que es una buena cinta de intriga, donde Babe (Hoffman) interpreta a un estudiante de la Universidad de Columbia que termina su doctorado cuando casualmente conoce a Elsa, una extraña mujer suiza con la que inicia un fugaz romance. Aprovechando que su hermano (Doc) está de paso por la ciudad, los tres se reúnen a cenar pero, durante la velada, el enigmático Doc desenmascara a Elsa. Aún sin entender nada, Doc aparece apuñalado, y el joven Babe descubre que su hermano pertenecía a una organización de apoyo a la CIA.
Sin tener ninguna relación con el entuerto, Babe se ve envuelto en una oscura trama política en el cual hace su aparición un peligroso criminal nazi que va tras unos valiosos diamantes. Esta película es un tremendo thriller, y que tiene una de las escenas más impresionantes y crueles de todo el cine: cuando el viejo nazi -el mismísimo Sir Lawrence Olivier- inicia una sesión de tortura a Dustin Hoffman en un sillón de dentista, aplicándole sin anestesia y con toda la naturalidad del mundo todo el instrumental que tiene a su alcance.
La Noche del VarennesEttore Scola
Francia, Italia 1982
Reparto: Jean-Louis Barrault, Hanna Schygulla, Marcello Mastroianni, Harvey Keitel, Jean-Claude Brialy, Daniel Gélin, Andréa Ferreol
A partir de un hecho histórico real, como es la fallida huída de Luis XVI y María Antonieta, los reyes de Francia de las fuerzas revolucionarias que liberaron a ese país en 1789, Scola plantea un viaje imaginario entre los gobernantes que huyen, el amante Casanova, el novelista francés Restif de la Bretonne, una de las damas de compañía de la reina y el estadounidense Thomas Paine.
La película ofrece un retrato minucioso sobre un episodio histórico, adoptando una posición de neutralidad, pero reflejando las distintas visiones sobre los bandos enfrentados: el Rey y los revolucionarios. El viaje en el coche reúne a partidarios de viejo y del nuevo régimen. Éstos y los personajes que encuentran en el camino van dando vida a unos diálogos que ofrecen la visión confusa de la sociedad francesa en los momentos previos a la proclamación de la República. Muy buen reparto y muy buen ejercicio el de Scola.
Todo en esta película está pensado hasta el último detalle. Los arreglos musicales, con instrumentos y melodías de la época; la fotografía que resalta los decorados y los rostros de sus personajes, las escenas nocturnas y lúgubres de Varennes, como el presagio del terror que se avecina. La interpretación convincente como siempre de Mastroianni y una puesta en escena que mantiene centrada la acción sobre los viajeros y el avance del coche que le confiere un sentido de intriga creciente a la pelicula.
Los Enanos Comenzaron GigantesWerner Herzog
Alemania, 1970
Reparto: Petr Cepek, Jan Kraus, Vladimír Kudla, Antonin Zacpal,
Ésta bien podría ser una locura o una joya de Werner Herzog. No hay consenso. Una obra extraña, más cercana a la experimentación cinematográfica.
En un correccional estalla una rebelión entre los reclusos, todos enanos. El supervisor consigue ocultarse en su oficina llevando consigo, como rehén, a uno de los líderes de la rebelión. A pesar de esto, los enanos rebeldes responden intensificando sus actos vandálicos de una manera más violenta y demente todavía.
Extraña esta película a la que asistí, como a casi todas las de Herzog o Fashbinder, en el Gohete de Concepción y como parte de las asignaturas de cinematografía. Difícil quitarse de encima las imágenes de los enanos saltando como esquizofrénicos sobre las mesas del comedor, lanzándose espaguetis con salsa sobre sus cabezas, o el enano que no deja de repetir durante toda la película ¡¡stark, stark!! , o el auto que no deja de girar en círculos en el patio de la correccional durante todo el filme.
Entiendo que era una época difícil, llena de experimentación y drogas, había que romper con esa tradición hipócrita de la Alemania de postguerra. La única referencia por lo demás a la que recurren críticos y expertos cuando quieren señalar la época dorada del cine alemán, cuando jovencitos como Herzog, Fashbinder o Wenders se las arreglaban para subvertir el orden de las cosas en materia cinematográfica. Esa actitud arrogante y desenfrenada a comienzos de los setenta dio sus frutos, porque como nunca antes, fue una época brillante para el cine alemán, pero como todo, quedaría tumbada como el mismísimo guatón Faschbinder con su cigarrillo a medio terminar y una sobredosis abrazada a su control remoto. Al menos pasó dignamente a la historia, porque del resto, incluyendo a Herzgog o Wenders, no quedó mucho, salvo un par de excepcionales películas.
Los Santos InocentesMario Camus
España 1984
Reparto: Alfredo Landa, Francisco Rabal
Fue en un cine club de la ciudad intermedia donde vi esta película, lugar donde unos pocos amigos y conocidos nos reuníamos los sábados por la tarde a proyectar películas para después comentarlas. Era habitual en esa época contextualizar cualquier película políticamente. Era bonita esa experiencia en todo caso, tomando café y conversando con un pequeño grupo de personas, de distintas edades y pensamientos. Fue un primer acercamiento a la discusión y análisis que me serviría mucho después cuando me dio por estudiar audiovisual y cine.
La película de Camus me cultivó por el papel de Alfredo Landa y por el argumento sobre una familia de campesinos españoles que vive subordinada a las deposiciones de los dueños de la tierra. Corren los años sesenta en Extremadura, y el "señorito Iván", un gran aficionado a la caza, cuenta siempre con la ayuda de Paco (Landa) para seguir manteniendo su fama en todas las caserías que organiza. Eso hasta que un día el pobre de Paco se rompe una pierna y el señorito aquel le obliga a seguir a las caserías hasta que este ya no puede moverse. El Señorito finalmente utiliza como sirviente a Zacarías, algo lerdo, que aunque lo hace mejor, no logra igualar a Paco. Eso hasta que un día, en un arrebato, el señorito Iván mata a la "Milana bonita", el pájaro que con mucha paciencia y amor había amaestrado Azarías. La tristeza se vuelca sobre el pobre viejo quien, al día siguiente, cuelga a Iván de un árbol. Los hechos obligan a Paco y su familia a abandonar la hacienda para siempre.
Mi Hermosa LavanderíaStephen Frears
Gran Bretaña 1985
Reparto: Daniel Day-Lewis, Shirley Anne Field
Omar, un joven inglés de origen paquistaní, empieza a dirigir la lavandería de su tío con la ayuda de un antiguo compañero de clase, Johnny (Lewis), el típico joven inglés flojo, no muy brillante y además algo racista.
La patanería e ignorancia de Johnny contrasta con el empeño de Omar en sacar su nuevo negocio adelante. De esta manera, lidiando con la creciente desconfianza de la familia paquistaní de Omar y los prejuicios raciales reinantes, los dos muchachos no sólo comenzarán con el negocio, sino que reiniciarán la antigua amistad que mantenían desde la secundaria. A poco andar, esta relación los convertirá en amantes, aunque con la entrega algo obtusa y ambivalente de Johnny que en ningún momento parece traducirse en sentimientos concretos hacia Omar, sino más bien en una suerte de oportunismo.
Creo que este es uno de los films más interesantes de Frears, principalmente por el trabajo actoral de Day-Lewis que vuelve a dar muestras en este trabajo de su entrega como actor y cómo logra dar vida propia a Johnny.
Como muchas de las cintas británicas de los ochenta, la cinta es un claro retrato social a la Inglaterra de Margaret Thatcher caracterizada por las desigualdades sociales, la cesantía y el racismo. Acá se trata el tema de la integración de una minoría, la Pakistani en este país. Ahora la sutileza de Frears radica en esa sutil transición desde el relato naturalista a los ribetes poéticos que adquiere la relación homosexual entre Omar y Johnny.
Papá Salió en Viaje de NegociosEmir Kusturika
Yugoslavia 1984
Reparto: Miki Manojlović, Mirjana Karanović, Davor Dujmović
Un relato familiar ambientado en los años cincuenta y narrado desde el punto de vista de un pequeño cuyo padre es detenido por disentir de la política oficial, bien podría haber sido una historia dramática y de denuncia, pero ya desde sus inicios Kusturica logró imprimir un sello muy particular a sus películas. Los tintes de comedia absurda, mezclados con las secuencias oníricas propias de este realizador Serbio la hicieron merecer con justificada razón la Palma de Oro Cannes por esta película.
La historia contada por el pequeño Malik, sirve para entender mejor el proceso de maduración de este niño al que le son ajenos los procesos políticos que lo han alejado de su padre. Mientras sigue aferrado a la idea de un padre ausente por asuntos de negocio, Malik comienza a aprender sobre la vida y la familia a través de su abuela y un entorno donde las fantasías y los sueños superan una realidad que se va haciendo cada vez más tangible.
El papel del pequeño Malik, así como el rol de Miki Manojlović resultan como siempre entrañables, son de aquellos personajes de los que uno se encariña simplemente por su honestidad y ternura. Puede que sea parte del secreto, porque con casi el mismo elenco Kusturika volvería a obtener la Palma de Oro al Mejor Director en 1989, con “Tiempo de Gitanos”, otra hermosa cinta.
Secretos y MentirasMike Leigh
Gran Bretaña 1996
Reparto: Brenda Blethyn, Timothy Spall, Hannah Davis
Como muchos de los cineastas formados en la BBC de los setenta, Leigh es del tipo de realizadores que se mueven con soltura y buen oficio en torno a las desdichas de la clase trabajadora inglesa, el mundo de las viviendas sociales, la cesantía y las tragedias familiares bien escondidas.
Ganadora de la Palma de Oro en Cannes y con cinco nominaciones al Oscar, este drama (cargado al humor negro, como toda buena cinta británica), trata la historia de Hortense, una joven negra de Londres, que al morir sus padres adoptivos siente la necesidad de conocer a su madre natural, que la dio en adopción al nacer y que finalmente resulta ser una mujer soltera que trabaja en una fábrica.
Una buena forma de tratar también la incomunicación al interior de una familia cuyo desarraigo va pesando con el tiempo en cada uno de sus integrantes. Ahí están los rostros amargos de Cynthia y Maurice, los dos hermanos distanciados que han asumido su condición con suma indiferencia.
El trabajo de Leigh tiene ese merito, el de abordar un drama tan complejo, pero con un tratamiento dramático lleno de sencillez y una distancia más bien aparente tras la que se esconden una tremenda sensibilidad y serenidad al escribir y filmar esta historia. Hay una película de Leigh que aún no he visto, “Todo o Nada”, un drama social sobre el desarraigo y el desempleo que me tinca harto.
Robert Enrico
Francia, 1972
Reparto: Philippe Noiret, Romy Schneider
La vi en una de esas tantas noches de trasnoche infantil, cuando ya todos dormían y yo lograba traspasar esa barrera medio infranqueable que son los noticiarios de medianoche cuando se es niño. Pero claro, vuelvo a la Tv de los ochenta y su cine de última función.
Una tragedia de aquellas, bonita además porque tiene ese tipo de condimentos poco habituales en un drama histórico-político y que es la merecida y justa venganza. Me explico: corre el año 1944 en la Francia ocupada por los nazis y en ella vemos a Julien, un médico bonachón y aristócrata que se dedica a ayudar a la resistencia asistiendo a los heridos. Con los alemanes sospechando de él, decide mandar a su esposa e hija a un lejano pueblo, donde la familia posee un viejo castillo.
Pero todo cambia cuando un día decide ir a verlas y descubre que el pequeño pueblo cercano ha sido masacrado por los nazis y al llegar al castillo descubre horrorizado que está ocupado por un escuadrón de las SS y que su hija ha sido asesinada y su mujer violada y quemadas ambas con lanza-llamas por nazis.
En adelante veremos a Julien trastocado completamente. Atrás quedan esas bucólicas imágenes de esta familia paseando en bicicleta, para dar paso a la dulce venganza de julien, quien conoce cada rincón del castillo. Ahora vendrá su cacería, hasta acabar con cada uno de los alemanes que han asesinado a su familia. Inolvidable aquella escena donde uno de los nazis se emborracha frente a un gran espejo; viendo como poco a poco éste comienza a deformarse, el imbécil éste se acerca un poco más, sin reparar que atrás está Julien con el mismo lanzallamas apuntándole directo a la cara.
Leí por ahí que este es uno de los mejores e injustamente olvidados títulos de la cinematografía francesa y en eso estoy absolutamente de acuerdo. Más aún con dos protagonistas de la talla de Philippe Noiret y Romy Schneider.
No Tan Lejos de AndrómedaJuan Vicente Araya
Chile, 1997
Reparto: Sergio Hernández, Patricia Guzmán
Película extraña y experimental que creo haber visto en algún festival (Valdivia o Viña). Filmada en blanco y negro, narra la historia de Felix (Sergio Hernández) y Magui (Patricia Guzman), que tras haber vivido varios años en el exilio vuelven a su país de origen. En Chile son recibidos por el padre de Magui y todo parece ir desarrollándose normalmente en su nuevo proceso de adaptación. Sin embargo, una vez en la casa, Felix se resiste a aceptar su nueva condición, lo que provoca conflictos al interior de la casa. Mucha narración en Off, la de Hernández que evidencia la formación parisina de Araya. Además un argumento que da un vuelco bastante extraño cuando Felix pasa de la sensación de desarraigo a una suerte de paranoia por los rumores que indican que en la zona vivirían extraterrestres.
Los Amantes del Círculo PolarJulio Medem
Finlandia / España 1998
Reparto:
Ana y Otto son dos niños de ocho años que un día se conocen a la salida del colegio. En ese mismo momento nace una historia de amor secreta y circular que se cierra diecisiete años después en Finlandia, en el mismo Círculo Polar Ártico.
De Medem no sabía mucho, pero ésta, su cuarta película, es una cinta que recuerdo aunque no sé si recomiendo, principalmente por su ritmo, apto más bien para cinéfilos complejos. He visto pocos ejemplos tan interesantes de comunión entre una banda sonora y el ritmo visual que la que alcanza esta cinta. Este complemento, que resulta de un trabajo muy meticuloso de su autor, le otorga una atmósfera muy irreal a la película, una donde el escaso diálogo y el cuidadoso tratamiento fotográfico dan vida a una obra que más se emparenta al ejercicio cinematográfico.
Los Buenos MuchachosMartin Scorsese
Usa 1990
Reparto: Ray Liotta, Robert De Niro y Joe Pesci.
Como llega uno a querer a los malos con este filme. Eso es lo que me gusta de Scorsese, sólo un maestro puede crear tal empatía hasta con el más mediocre y sanguinario de sus personajes.
Buenos Muchachos podría ser la típica crónica de una pandilla de mafiosos italianos en Brooklyn. Pero es más que eso, es la vida de Henry Hill (Ray Liotta) un hombre que de niño soñó en convertirse en un reconocido gangster, deseo que logra hacer realidad conforme pasan los años y sin llegar a ser muy habilidoso que digamos. Hill logra ganarse el respeto de los mismos mafiosos a los cuales admiraba de pequeño.
A lo largo del metraje, Scorsese logra transmitir a plenitud los diversos perfiles sicológicos que dan forma a este grupo mafioso que como tal, parece más una familia. Es en ese punto donde precisamente radica la gracia de esta película.
Ahí tenemos a Jimmy Conway, líder implacable, interpretado por Robert de Niro o al impulsivo Tommy (Joe Pesci), lejos una de los mejores y más recordados personajes de Scorsesse. Sin ser el prototipo del rol protagónico, el personaje interpretado por Ray Liotta, es quien de alguna forma, conduce el relato durante los treinta años en los que transcurre la historia.
La última parte de Buenos muchachos es tal vez la de mayor peso en la historia. No es el final que uno esperaría de un sujeto como Henry Hill. Lo que Scorsese nos muestra es aquel sujeto, que llegó convertir en realidad el sueño de cualquier mafioso, viviendo una decadencia extrema, bien entrada la década del ochenta, consumido por la cocaína, con su imperio derrumbado, sus compañeros presos o asesinados y una paranoia que al final de cuentas….le pasa la cuenta.
ZeligWoody Allen
Usa, 1983
Reparto: Mia Farrow, Susan Sontag, Woody Allen
La historia se ambienta en la década del veinte, cuando un extraño hombre empieza a llamar la atención pública debido a sus repetidas apariciones en diferentes lugares y con diferentes aspectos. Este hombre, Leonard Zelig (Allen), tiene la capacidad sobrenatural de cambiar su apariencia adaptándose al medio en el que se desenvuelve, por lo que comienza a ser conocido como el hombre camaleón.
Con ese argumento se desarrolla esta historia que incluye variados testimonios documentales, entre ellos el de una siquiatra empecinada en estudiar el caso (Mia Farrow) y otros personajes cercanos al curioso Zelig. Bastante absurdo el tono de esta comedia, pero es la soltura con la cual Allen va dando vida a este personaje lo que la hace divertida.
TracksHenry Jaglom
Usa, 1976
Reparto: Dennis Hopper
No fue sino hasta mediados de los setenta que unos pocos directores se atrevieron a llevar a la gran pantalla los intrincados laberintos sicológicos que debían atravesar los veteranos de Vietnam. Jaglom fue uno de ellos con esta cinta, que recorre la América profunda a bordo de un tren con mucho uso de la cámara subjetiva siguiendo a un veterano de Vietnam que viaja acompañando el cuerpo de un soldado caído en ese conflicto.
No he podido nunca dejar de asociar la imagen de Hopper al personaje de esta película. Extraña cinta del enigmático director británico Henry Jaglom con el interminable periplo de Jack cuidando un misterioso ataúd hasta un pequeño y perdido poblado de Norteamérica. En el trayecto, nada hace evidenciar que Jack Falen (Hopper) es realmente un tipo medio desquiciado o, en el mejo de los casos, con severas secuelas psicológicas. La sorpresa llegará al final de la película, cuando el tren llegue a su destino, un pequeño pueblo en medio de la nada y donde Jack se hace cargo de los preparativos del supuesto entierro. Digo supuesto, porque una vez en el cementerio y tras los honores de rigor, Jack salta sobre el misterioso ataúd, lo abre y en la siguiente toma lo vemos saliendo de él con cara de maniático y portando todo tipo de armamentos que llevaba el famoso féretro. Jack mirando a cámara, la imagen queda congelada en un primer plano. Créditos.
Jaglom es uno de los creadores más independientes de Norteamerica, tan independiente que en todos los sitios especializados en cine aparece con sólo dos o tres películas. Henry Jaglom, que suele improvisar en sus películas, es famoso por convencer a sus célebres amigos para que lo acompañen en sus películas. Es así como en su primer filme, “A Safe Place”, trabajan Jack Nicholson y Orson Welles.
Fuerte Apache en el BronxDaniel Petrie
Usa, 1976
Reparto: Paul Newman, Edward Asner, Danny Aiello
Me entretenía de sobre manera ver esta película en la televisión donde un puñado de policías debe lidiar con uno de los barrios más peligroso de la ciudad. La historia parte con el caso de dos jóvenes policías que han sido asesinados a tiros en el interior de su patrulla después de transar los servicios de una conocida prostituta del sector.
La comisaría del área es conocida como "Fuerte Apache" y a la desidia habitual con la que realizan su trabajo sus policías, se suma la llegada de un nuevo jefe que intentará hacer que las cosas funcionen a su modo: violencia contra la violencia.
Claro, hablamos del Bronx y los años setenta. Lo más probable es que así haya sido por entonces aquel barrio, como lo muestra esta película, un lugar donde deambulan asesinos, prostitutas y drogadictos. Eso hasta que en un operativo contra las masas sublevadas del barrio termina con el asesinato de un detenido que es lanzado por un rudo policía (Aiello) desde la azotea de un edificio.
Pero ahí tenemos al bueno de Paul Newman interpretando a Murphy, un oficial un rudo y asqueado de esta violencia rutinaria, un tipo algo más cuerdo que pondrá una dosis de mesura y sacrificio entre tanto muerto…y fin.
La CuadrillaKen Loach
Reino Unido, Alemania, España, 2001
Reparto: Dean Andrews, Tom Craig, Joe Duttine, Steve Huison
Cine de denuncia el de Ken Loach, en este caso una crítica directa hacia el sistema de privatizaciones de ferrocarriles llevadas a cabo en Gran Bretaña, a mediados de la década de los 90. Para cualquier persona que no conozca el cine de este autor británico podrá parecerle algo plana, hasta abuirrida esta cinta sobre un grupo de trabajadores encargados del mantenimiento de las vías ferroviarias y que ve cómo de un día para otro su situación laboral queda amenazada cuando son invitados a firmar sus "despidos voluntarios", perdiendo su derecho a vacaciones y otras regalias básicas que mantuvieron por décadas, tal como como sus padres y abuelos. Aparecen por primera vez para ellos conceptos como la flexibilidad laboral que encubre en realidad una precariedad en el trabajo y la inestabilidad laboral....tema bien conocido por estos lares.
Es tremadamente interesante ponerle atención a esta pelicula y ver como se van descomponiendo las relaciones entre estos compañeros de trabajo a medida que comienza a ponerse en curso la subcontratación, que busca a toda costa a abaratar costos a los nuevos contratistas, produciendo la consiguiente competencia y desconfianza entre los antiguos compañeros, empleados ahora por distintas empresas. Repugnante resultan también los nuevos ejecutivos que vienen a capacitar a los viejos trabajadores, vendiendoles las maravillas del nuevo sistema privado a través de videos corporativos y presentaciones.
Pero hablamos de Ken Loach, señalado como "el cineasta de la clase obrera inglesa", formado como muchos de sus pares en la BBC de los setenta, quien vuelve con esta pelicula a su compromiso político, ya asumido por lo demás en sus anteriores cintas, siempre centradas en la denuncia política y social.
Para la crítica así como para cualquier cinéfilo medianamente informado, esta pelicula, como otras del autor, tiene el merito de la credibilidad, acaso por esa costumbre de Loach de trabajar en base a guiones simples y la improvisación con actores aficionados. Creíble también porque el guión de esta película fue escrito por Rob Dawber, un antiguo empleado y dirigente sindical del servicio de ferrocarriles (cuando era del estado).
Al presentar su filme en el Festival de Venecia Ken Loach señaló que "Los programas de cualquier partido polìtico siempre van favorecer a las grandes empresas y su actual objetivo es reducir el costo del empleo, algo que hemos visto como va destruyendo a las familias y todo el tejido social".
No Somos AngelesNeil Jordan
Usa / Gran Bretaña
Reparto: Sean Penn, Robert De Niro, Demi Moore
Un remake de la cinta de Michael Curtis, “Nunca fuimos Angeles”, del año 1954 (donde actuaba Humphrey Bogart y Peter Ustinov), donde dos reos recién evadidos de prisión e intensamente buscados por las autoridades, realizan todo tipo de labores en un pequeño poblado mientras estudian la forma de cruzar la frontera.
El filme de Jordan (El Juego de Las Lagrimas) hace algunos cambios sutiles al argumento, convirtiendo a los dos prófugos (De Niro y Penn) en improvisados sacerdotes que deben asumir su nuevo rol en un pequeño poblado mientras buscan la manera de cruzar la frontera hacia Canadá. Episodios hilarantes como el del cura De Niro asumiendo su rol de guía espiritual con una aproblemada y liberal madre soltera (Moore) o el cura Penn, quien comienza a cuestionarse su rol de prófugo y a tomarse cada vez más en serio su vocación religiosa acercándose con profunda fe a Dios y a otro religioso medio amanerado.
Tendría que precisar que esta no es una gran película, sino una simpática comedia, con algunos ingredientes singulares como la ambientación medio atemporal que le da Philippe Rousselot en la fotografía. Creo que eso es lo que me gusta de esta cinta, secuencias como las que abren el film con estos dos presidiarios escapando desde una prisión absolutamente lúgubre e irreal, que más se asemeja a un cuadro de Giger, o la sensación de atardecer invernal que predomina durante casi toda la película, logros absolutos de este gran director de fotografía que es Rousselot.
Hapinnes Todd Solondz
Usa 1998
Reparto: Jane Adams, Lara Flynn Boyle, Philip Seymour Hoffman
Tod Solondz es un personaje outsider dentro del cine norteamericano, pero uno de verdad, de esos a quien nadie quiere financiar sus películas. En esta cinta, aborda la historia de tres hermanas cuyas vidas, en apariencia normales, esconden oscuros secretos y perversiones que van más allá del parentesco, que a la larga parece ser más un mero pretexto para abordar tematicas como la pederastía y otras perversiones.
Trish es la madre perfecta, casada con un psicólogo exitoso, un padre ejemplar; Pero la historia da un gran giro cuando queda al descubierto que el ejemplar padre de familia que es el esposo de Trish abusa sexualmente de dos compañeritos de curso de su pequeño hijo drogando a su familia durante un pijama party.
Cuando ya tenía su película lista no pudo estrenarla en norteamérica porque nadie se arriegó a pasarla por los cine, Solondz tuvo que formar para ello su propia distribuidora. La cadena Blockbuster se negó a exhibirla en sus estanterías. Y quizás por esa misma razón, en su siguiente filme, Storytelling, aceptó que se incluyese un triángulo rojo para tapar un duro encuentro sexual «Se me ha criticado mucho por ceder en este punto, pero yo lo veo como un triunfo: ¿cuántas películas de gran estudio lucen un efecto gráfico rojo soviético en una de sus escenas principales?», señaló en una entrevisa a un diario español.
Reparto: Robert De Niro, Harvey Keitel
Esta película, en apariencia sin grandes pretenciones, fue la que llevó a Scorsese a gozar de cierto reconocimiento en el mundo del cine, cuando él y su actor fetiche, Robert De Niro, eran recién unos chiquillos. Un drama callejero con ciertos tintes autobiográficos es el que nos propone Sorsese, con la historia de Charlie (Keitel) recorriendo las calles de una Nueva York setentera tratando de conciliar su formación católica con la atracción que le provoca el mundo de la mafia. El pobre muchacho está enamorado de Teresa, a quien su familia no acepta y para peor, debe lidiar con Johnny Boy (De Niro), su mejor amigo, pero que resulta ser un cacho de principio a fin, lo que podría denominarse un niño problema.
El filme, cuya música compuso Eric Clapton (con claros toques a lo Hendrix), merece ser analizado un poco más en profundidad, dado que para muchos suele ser una de las mejores peliculas de este director, principalmente por el riesgo narrativo y visual que propuso al contar esta historia. Tengo pendiente volver a verla para explayarme un poco más...
Taxi Driver
Martin Scorsese
Usa, 1976
Reparto: Robert De Niro, Jodie Foster, Cybill Shepherd, Harvey Keitel
Con el guión de Paul Schrader, Scorsese dio un salto definitivo a su carrera con este filme que se llevó la Palma de Oro en Cannes el 1976. La historia de Travis, un joven veterano de Vietnam quien para sobrellevar la soledad y el insomnio crónico que le queda como secuela del conflicto, no le queda más que trabajar como taxista durante la noche en New York. Algo hay en todo caso en la personalidad de Travis, una progresiva mutación psicológica que lo lleva a mezclar desordenadamente una serie de obsesiones, desencadenando la progresiva violencia del protagonista como medio de redención ante un ambiente que internamente se le va haciendo cada vez más hostil.
Hay una magnífica combinación en esta película: el excelente guión de Schrader y la capacidad narrativa de Scoresse (quien ya venía bien encaminado tras Means Street), las partituras de Bernard Herman con su jazz melancólico que acompaña a Travis Bickle mientras conduce por la nocturna Nueva York de los setenta y la acertada fotografía de Michael Chapman, quien como nadie logró sacar tanto provecho a la ciudad de los rascacielos.
Chapman vino a Chile a fines del año 2008 (al Festival de Cine de Santiago, Sanfic) y ante un auditorio repleto señaló un par de cosas que quizás sean el mejor reflejo de lo que singifica esta película: “…es triste decirlo, pero en mis siguientes 30 años de carrera nunca volví a trabajar en una película tan importante. Creo que una de las razones por las que Scorsese me contrató fue porque era uno de los pocos fotógrafos que habían visto el cine de Jean-Luc Godard. Estábamos, literalmente, emborrachados de Godard antes de empezar Taxi driver (…) sobre la recordada escena final, cuando Travis mata a tres personas en un prostíbulo, dijo: "Toda esa película fue como una liberación para nosotros, que éramos de Nueva York, una ciudad muy oscura y aterradora en los 70. Esa escena significaba la culminación de todo aquello".
Taxi DriverMartin Scorsese
Usa, 1976
Reparto: Robert De Niro, Jodie Foster, Cybill Shepherd, Harvey Keitel
Con el guión de Paul Schrader, Scorsese dio un salto definitivo a su carrera con este filme que se llevó la Palma de Oro en Cannes el 1976. La historia de Travis, un joven veterano de Vietnam quien para sobrellevar la soledad y el insomnio crónico que le queda como secuela del conflicto, no le queda más que trabajar como taxista durante la noche en New York. Algo hay en todo caso en la personalidad de Travis, una progresiva mutación psicológica que lo lleva a mezclar desordenadamente una serie de obsesiones, desencadenando la progresiva violencia del protagonista como medio de redención ante un ambiente que internamente se le va haciendo cada vez más hostil.
Hay una magnífica combinación en esta película: el excelente guión de Schrader y la capacidad narrativa de Scoresse (quien ya venía bien encaminado tras Means Street), las partituras de Bernard Herman con su jazz melancólico que acompaña a Travis Bickle mientras conduce por la nocturna Nueva York de los setenta y la acertada fotografía de Michael Chapman, quien como nadie logró sacar tanto provecho a la ciudad de los rascacielos.
Chapman vino a Chile a fines del año 2008 (al Festival de Cine de Santiago, Sanfic) y ante un auditorio repleto señaló un par de cosas que quizás sean el mejor reflejo de lo que singifica esta película: “…es triste decirlo, pero en mis siguientes 30 años de carrera nunca volví a trabajar en una película tan importante. Creo que una de las razones por las que Scorsese me contrató fue porque era uno de los pocos fotógrafos que habían visto el cine de Jean-Luc Godard. Estábamos, literalmente, emborrachados de Godard antes de empezar Taxi driver (…) sobre la recordada escena final, cuando Travis mata a tres personas en un prostíbulo, dijo: "Toda esa película fue como una liberación para nosotros, que éramos de Nueva York, una ciudad muy oscura y aterradora en los 70. Esa escena significaba la culminación de todo aquello".
Terciopelo AzulDavid Lynch
Usa 1986
Reparto: Isabella Rossellini, Dennis Hopper, Kyle MacLachaln
No he sido especialmente un admirador de Lynch, pero reconozco en él esa habilidad que pocos cineástas tienen de crear mundos y atmósferas bizarras para convertirlas en el sello propio. Lynch es de aquellos, capaz de trasladarnos y escarbar allí donde suponemos que todo puede ser normalidad.
Es difícil olvidar la introducción de esta película, cuando vemos las calles de ídilico pueblecito norteamericano con sus jardines y calles bien cuidadas, los vecinos saludandose y un carro de bomberos que pasa lustroso y con sus banderitas flameando al viento poco antes que el padre del protagonista sufra un infarto mientras riega su jardín. Comienza con esa escena la otra realidad (genial el perro en tironeando la manguera) y la toma subjetiva que nos lleva al interior de la tierra mostrandonos todo tipo de insectos y alimañas asquerosas.
Con la visita a su padre en el hospital, Jeffrey, el protagonista se “encuentra” con la cruda realidad. De regreso a su casa, encuentra una oreja “escondida” entre unos arbustos, la lleva a la policía y desde ese momento, se inicia una misteriosa intriga que desvelará extraños sucesos y los personajes más bizarros que parecián invisbles en esa pequeña localidad. En su indagación se relaciona una cantante de Night Club (Rosselini), quien a su vez mantiene en secreto la extorsión de un psicópata fetichista (Hopper en un papel delirante).
El famoso Dino de Laurentiis, quien había producido su anterior filme, Duna, reconoció en una entrevista que había sido un tremendo error cortas muchas de las escenas de esta última cinta y que por ese motivo (según él) dejó a Lynch hacer lo que le diese la gana con Terciopelo azul.
Lugares ComunesAdolfo Aristarain
Argentina 2002
Reparto: Federico Luppi, Mercedes Sampietro, Arturo Puig
Una historia simple, bien contada y emotiva. Así es el cine de Aristaráin, el veterano director Argentino que después de su celebrada “Martin Hache” estrenó esta historia sobre Fernando, un viejo profesor universitario de literatura quien lleva una vida feliz con su esposa (Liliana) en la ciudad de Buenos Aires. Ambos tienen un hijo (Pedro), casado y con dos hijos, profesional exitoso que vive en Madrid. Aunque llevan sus vidas con un gran respeto y amor, algo comienza a cambiar cuando a Fernando le comunican que debe jubilar anticipademente.
Es una historia de amor y lealtad matrimonial en plena crísis económica Argentina. Fernando se enfrenta de un día a otro a una jubilación que supone dejar lo que más quiere en la vida y enfrentarse también al hijo que “huyó” , según él, de su país para convertirse en un burgués acomodado. El de Luppi es el papel del viejo porteño libertario y eso queda de manifiesto en un breve diálogo con su hijo en un bar cuando le cuestiona el haber dejado una prometedora carrera como escritor para convertirse en un empleado acomodado fuera del país. Vemos en Fernando al viejo idealista y agnóstico, beligerante al extremo con su hijo, pero del otro, a un hombre que cuenta a su lado con Liliana, una mujer incondicional que lo único que quiere es estar al lado de Fernando y unirle a su hijo. Es un final casi utópico el de Fernando, cuando opta por dejarlo todo, (un país cuyo presidente huye en helicóptero desde la sede presidencial), para iniciar una nueva vida como campesino lejos de una realidad que lo atormenta.
Etre and AvoirNicholas Philibert.
Francia, 2002
El documental muestra la vida de un pequeño curso en una escuelita rural de un poblado francés durante varios años. Los niños, de entre cuatro y diez años, son registrados durante su proceso de formación a cargo de un abnegado profesor (Georges López) que les va enseñando todo tipo de materias, bajo el sistema de la clase única, hasta que los mismos chicos con quienes se ha involucrado desde su más temprana infancia se acercan a la adolescencia y deben dejar ese pequeño reducto y la serenidad de este profesor que se ha involucrado no sólo en su formación, sino en la vida y los conflictos de cada uno de estos pequeños.
URSS, 1979
Reparto: Alexander Kaidanovsky, Anatoli Solonitsyn, Nikolai Grinko
Stalker es la denominación que recibe un guía que deben conducir, en este caso, a dos hombres, un escritor y un profesor, hacia un lugar post-apocalíptico conocido como La Zona, en donde existe una casa en una de cuyas habitaciones existe la posibilidad de cumplir los deseos de una persona. A este lugar es casi imposible llegar sin un Stalker (guía), pues es un sitio que cambia a cada instante y sin previo aviso (“ basta que entre alguien para que todo se ponga en movimiento de inmediato" señala el Stalker en un instante de la película). Alcanzar la zona es algo casi imposible, la Zona fue evacuada, cerrada y se encuentra resguardada continuamente por un fuerte cerco militar. La mayoría de las personas que entra a la zona no regresa nunca. Y así como algunos se arriesgan, como Stalker, para llevar gente a la zona, en su mayoría personas movidas por la desesperación, el mismo protagonista se encarga en su momento de aclarar a sus dos acompañantes, cuanto ya están dentro de ella, que "nadie puede entrar a la zona con fines personales o de lucro" y es en eso, cuando el profesor demuestra sus verdaderas intenciones, intentando explotar una bomba para destruir la habitación, argumentando que sería muy peligroso que alguien con mañas intenciones pidiera sus deseos allí, su acompañante, el escritor, también está de acuerdo.
Puede ser un poco básica la anterior síntesis, pero en el fondo la película de Tarkovski trata sobre los ideales, de un hombre que a su manera y en su silencio, persigue el suyo de manera muy concreta ("¿porqué queréis destruir la fe?", grita a sus dos acompañantes cuando descubre la intención del profesor y la complacencia del escritor). Stalker lleva su carga, que es la derrota de la vida real, la que quedó al otro lado de la zona donde ha dejado a su hija enferma y su mujer. Parece ser que la Zona es su creación, un invento para poder llevar allí a los angustiados y concederles una idea de una esperanza. Es después de todo, un hombre que lucha por mantener la fe en un ideal humanitario, conviertiéndose en un verdadero outsider.
Tarkovski, por alguna razón que ni los más sesudos intelectuales lográn aún comprender del todo, se tomó la libertad (y la tuvo) de ir en contra de las corrientes del realismo socialista ruso, ningún otro director soviético tuvo tanta libertad como para llegar a ser considerado uno de los grandes de la cinematografía mundial. Stalker pasó la censura soviética porque la historia se ajustaba a una estructura narrativa bastante clásica: una evolución bien ordenada en cuanto a los tiempos cinematográficos, precisamente lo contrario a sus anteriores películas.
Cuadrophenia
Franc Roddam
Gran Bretaña, 1979
Reparto: Phil Daniels, Sting, Philip Davis
Ambientada en el Londres de 1964, la cinta debut de Rodda trata sobre una grupo de jovencitos mods que se mueven en sus scooters por las calles londinenses y las continuas disputas con sus rivales, los rokers, una banda de muchachotes que visten de cuero y llevan motocicletas algo más grandes. Harto de sus padres, Jimmy, lider de de los mods, sólo encuentra una vía de escape a sus problemas junto a sus amigos de la banda. Un fin de semana será la excusa perfecta para librar una violenta batalla entre ambos bandos en la ciudad costera de Brighton.
Pero Jimmy es arrestado y en adelante su vida se vuelve cuesta abajo. Lo echan de su su casa cuandio su madre le encuentra una bolsa con anfetaminas, lo deja su novia y descubre que su ídolo, interpretado por un joven Sting, no es más que el botones de un hotel. En ese momento decide robarle su Vespa y lanzarse a un acantilado, dejando un final abierto que a estas alturas en un clásico: sólo se ve caer la moto, nunca a Jimmy, aunque en algunos cortes posteriores de la cinta vemos a éste al borde del precipicio viendo caer la scotter.
Bueno, la película – cuyo mayor logro quizás sea la música de The Who y el debut en la actuación de Gordon Summer (Sting), tiene un mérito mejor: ser un buen reflejo de la Gran Bretaña que por esos años incubaba la mejor etapa del período Punk y las nuevas corrientes libertarias que se opondrían a la era Teahcher.
Reparto: Alexander Kaidanovsky, Anatoli Solonitsyn, Nikolai Grinko
Stalker es la denominación que recibe un guía que deben conducir, en este caso, a dos hombres, un escritor y un profesor, hacia un lugar post-apocalíptico conocido como La Zona, en donde existe una casa en una de cuyas habitaciones existe la posibilidad de cumplir los deseos de una persona. A este lugar es casi imposible llegar sin un Stalker (guía), pues es un sitio que cambia a cada instante y sin previo aviso (“ basta que entre alguien para que todo se ponga en movimiento de inmediato" señala el Stalker en un instante de la película). Alcanzar la zona es algo casi imposible, la Zona fue evacuada, cerrada y se encuentra resguardada continuamente por un fuerte cerco militar. La mayoría de las personas que entra a la zona no regresa nunca. Y así como algunos se arriesgan, como Stalker, para llevar gente a la zona, en su mayoría personas movidas por la desesperación, el mismo protagonista se encarga en su momento de aclarar a sus dos acompañantes, cuanto ya están dentro de ella, que "nadie puede entrar a la zona con fines personales o de lucro" y es en eso, cuando el profesor demuestra sus verdaderas intenciones, intentando explotar una bomba para destruir la habitación, argumentando que sería muy peligroso que alguien con mañas intenciones pidiera sus deseos allí, su acompañante, el escritor, también está de acuerdo.
Puede ser un poco básica la anterior síntesis, pero en el fondo la película de Tarkovski trata sobre los ideales, de un hombre que a su manera y en su silencio, persigue el suyo de manera muy concreta ("¿porqué queréis destruir la fe?", grita a sus dos acompañantes cuando descubre la intención del profesor y la complacencia del escritor). Stalker lleva su carga, que es la derrota de la vida real, la que quedó al otro lado de la zona donde ha dejado a su hija enferma y su mujer. Parece ser que la Zona es su creación, un invento para poder llevar allí a los angustiados y concederles una idea de una esperanza. Es después de todo, un hombre que lucha por mantener la fe en un ideal humanitario, conviertiéndose en un verdadero outsider.
Tarkovski, por alguna razón que ni los más sesudos intelectuales lográn aún comprender del todo, se tomó la libertad (y la tuvo) de ir en contra de las corrientes del realismo socialista ruso, ningún otro director soviético tuvo tanta libertad como para llegar a ser considerado uno de los grandes de la cinematografía mundial. Stalker pasó la censura soviética porque la historia se ajustaba a una estructura narrativa bastante clásica: una evolución bien ordenada en cuanto a los tiempos cinematográficos, precisamente lo contrario a sus anteriores películas.
CuadropheniaFranc Roddam
Gran Bretaña, 1979
Reparto: Phil Daniels, Sting, Philip Davis
Ambientada en el Londres de 1964, la cinta debut de Rodda trata sobre una grupo de jovencitos mods que se mueven en sus scooters por las calles londinenses y las continuas disputas con sus rivales, los rokers, una banda de muchachotes que visten de cuero y llevan motocicletas algo más grandes. Harto de sus padres, Jimmy, lider de de los mods, sólo encuentra una vía de escape a sus problemas junto a sus amigos de la banda. Un fin de semana será la excusa perfecta para librar una violenta batalla entre ambos bandos en la ciudad costera de Brighton.
Pero Jimmy es arrestado y en adelante su vida se vuelve cuesta abajo. Lo echan de su su casa cuandio su madre le encuentra una bolsa con anfetaminas, lo deja su novia y descubre que su ídolo, interpretado por un joven Sting, no es más que el botones de un hotel. En ese momento decide robarle su Vespa y lanzarse a un acantilado, dejando un final abierto que a estas alturas en un clásico: sólo se ve caer la moto, nunca a Jimmy, aunque en algunos cortes posteriores de la cinta vemos a éste al borde del precipicio viendo caer la scotter.
Bueno, la película – cuyo mayor logro quizás sea la música de The Who y el debut en la actuación de Gordon Summer (Sting), tiene un mérito mejor: ser un buen reflejo de la Gran Bretaña que por esos años incubaba la mejor etapa del período Punk y las nuevas corrientes libertarias que se opondrían a la era Teahcher.
El Memphis BelleMichael Caton-Jones
Usa, Gran Bretaña, 1990
Reparto: Matthew Modine, Eric Stoltz, Jane Horrocks, Billy Zane, Steve MacKintosh
Esta cinta bélica de la segunda guerra mundial la vi el año de su etreno una fría tarde en un cine de Temuco. No sé que hacía ahí, pero fue casi al azar entrar a ese viejo cine por una pelicula desconocida. Y resultó ser una de las mejores peliculas de combates aéreos que he visto (después de la saga setentera de Los Tigres Voladores, claro). El Memphis Belle es uno de esos enormes bombarderos B17 (fortaleza volante), que tenían por misión realizar bombardeos sobre las ciudades del viejo continente. Basado en una historia real, la película se armó en base a los documentales existentes sobre esta nave y sus diez jovenes tripulantes que sobrevivieron a veinticinco incursiones, convirtíendolos en verdaderas estrellas pop de su época. La pelicula se centra en su última misión, cuando reciben la orden de bombardear la ciudad de Dresden en Alemania.
La Cinematografía de esta cinta es lo que la hace espectacular, las imágenes de combate aéreo y un montaje que logra mantener la tensión durante todo el metraje. Lo otro interesante es su producción, se utilizaron aviones reales y se filmó en igual condición, nada de trucos y exceso de efectos especiales.
Encuentros CercanosSteven Spielberg
Usa, 1977
Reparto: Richard Dreyfuss, François Truffaut, Teri Garr, Melinda Dillon
“…Hubo un tránsito de Quirón a finales de 1977, cuando fue descubierto Quirón, que no llegó realmente a la Luna, sino que se detuvo para retrogradar en 5,47 de Tauro. punto medio de la conjunción de dos grados, y podría aún considerarse que esta activa conjunción liberó el complejo centáurico hacia el mundo”.
Esta es la más curiosa explicación que encontré en la red sobre esta película de Spielberg, que vine a valorar tardíamente. Según esta suerte de interpretación astral ,la noche de su estreno, el 16 de Noviembre, Venus entró en tránsito en 8,34 de Escorpión y Marte en 7,38”… Bueno, lo que sigue es que supuestamente esta conjunción planetaria le abrió las puertas a Sipelberg y, de paso, a la humanidad para comprender un fenómeno que hasta entonces el cine caricaturizaba.
Efectivamente hay algo de esta pelicula que para los pelos, algo que sólo quienes han tenido un encuentro del tipo que sea con naves o seres extraterrestres (reales o en sueños) podrán entender mejor. Encuentros Cercanos refleja mejor que nada todos esos lugares comunes sobre la vida extraterrestre y tiene el gran mérito de ser la primera película que mostró a los extraterrestres como seres amistosos, quizá un reflejo de aquella conjunción de la que hablaba aquel extraño sitio.
Dreyfuss es un trabajador de una compañia eléctrica que una noche cualquiera avista objetos voladores sin identificar sobre una carretera. Tratando de averiguar lo sucedido, se enfrenta a los excepticos de rigor, a las fuerzas policiales y luego a un completo dispositivo de seguridad que ha impementado el gobierno en en vista a que una civilización extraterrestre ha decidido tomar contacto con los humanos en algún un lugar de Estados Unidos al que el protagonista logra llegar sorteando todo tipo de obstaculos y restricciones porque es uno de varios ciudadanos comunes y corrientes a quienes les ha sido implantada la imagen exacta de ese lugar.
La musica ya famosa de John Williams que sirve de lenguaje y comunicación entre dos razas inteligentes se suma a la interesante actuación de Francoise Truffaut como el científico a cargo del contacto. Lo mejor de la cinta, a mi juicio: la locura del protagonista tras el avistamiento, cuando en estado de éxtasis llega a mitad de la noche a casa a despertar a su familia que en ese momento duerme. Acto seguido, los sube a todos, aún medio dormidos, al lugar donde vio las luces sobre la carretera. Aprovechando la ocasión y sin entender nada aún, a su mujer le viene un arrebato de romanticismo absolutamente fuera de contexto. Y lo otro, claro, el contacto con la nave y los seres al interior de la montaña.
Es curioso que sea Richard Dunner el responsable del primer acercamiento real que tengo con la pantalla grande. Y digo aquello porque el mismo responsable de mi placer culpable (odio ese término, pero no encuentro otro), que se llama "Arma Mortal", secuela que se me convirtió alguna vez en adicción (...no entiendo porqué, pero es así).
Recuerdo como me marcó esta película que vi en el antiguo cine Santa Lucía, famoso por su pantalla panorámica. Debió ser en 1979, y desde entonces – tendría siete años – me dio por hacerme la misma chasquilla que a Clark Kent en su rol de superhéroe y amarrame una toalla al cuello.
Gran película, creo que lejos la única y mejor de esta saga. Ningún otro como Reeve para este papel.
Durante la Gran Depresión deambularon como nunca miles de vagabundos por todo los Estados Unidos. Para viajar en busca de alguna oportunidad o forma subsistencia, la mayoría se colaba en los trenes de carga. A cargo de uno de esos trenes va un viejo empleado que odia a los vagabundos (Ernest Borgnine), quien ya se ha convertido en leyenda en las tierras boscosas del norte, pues cuando encuentra a uno escondido entre sus vagones los golpea y lanza sin piedad fuera del tren. Y ahí encontranos dos polizones (Lee Marvin uno de ellos), que no se dejarán intimidar, librando una batalla a muerte con el personaje de Borgnine.
Esta pelicula, del viejo Aldrich (creador de la recordada e irreverente serie Match), es suspenso puro y duro. Los golpes, martillazos, combos, palos y cadenazos sobre el tren en movimiento son espectaculares. De verdad una de esas buenas peliculas setenteras que nos regaló la industria y que la televisión local nos regalaba de tanto en tanto a los niñitos insomnes de ese entonces.





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