El Viejo FusilRobert Enrico
Francia, 1972
Reparto: Philippe Noiret, Romy Schneider
La vi en una de esas tantas noches de trasnoche infantil, cuando ya todos dormían y yo lograba traspasar esa barrera medio infranqueable que son los noticiarios de medianoche cuando se es niño. Pero claro, vuelvo a la Tv de los ochenta y su cine de última función.
Una tragedia de aquellas, bonita además porque tiene ese tipo de condimentos poco habituales en un drama histórico-político y que es la merecida y justa venganza. Me explico: corre el año 1944 en la Francia ocupada por los nazis y en ella vemos a Julien, un médico bonachón y aristócrata que se dedica a ayudar a la resistencia asistiendo a los heridos. Con los alemanes sospechando de él, decide mandar a su esposa e hija a un lejano pueblo, donde la familia posee un viejo castillo.
Pero todo cambia cuando un día decide ir a verlas y descubre que el pequeño pueblo cercano ha sido masacrado por los nazis y al llegar al castillo descubre horrorizado que está ocupado por un escuadrón de las SS y que su hija ha sido asesinada y su mujer violada y quemadas ambas con lanza-llamas por nazis.
En adelante veremos a Julien trastocado completamente. Atrás quedan esas bucólicas imágenes de esta familia paseando en bicicleta, para dar paso a la dulce venganza de julien, quien conoce cada rincón del castillo. Ahora vendrá su cacería, hasta acabar con cada uno de los alemanes que han asesinado a su familia. Inolvidable aquella escena donde uno de los nazis se emborracha frente a un gran espejo; viendo como poco a poco éste comienza a deformarse, el imbécil éste se acerca un poco más, sin reparar que atrás está Julien con el mismo lanzallamas apuntándole directo a la cara.
Leí por ahí que este es uno de los mejores e injustamente olvidados títulos de la cinematografía francesa y en eso estoy absolutamente de acuerdo. Más aún con dos protagonistas de la talla de Philippe Noiret y Romy Schneider.
No Tan Lejos de AndrómedaJuan Vicente Araya
Chile, 1997
Reparto: Sergio Hernández, Patricia Guzmán
Película extraña y experimental que creo haber visto en algún festival (Valdivia o Viña). Filmada en blanco y negro, narra la historia de Felix (Sergio Hernández) y Magui (Patricia Guzman), que tras haber vivido varios años en el exilio vuelven a su país de origen. En Chile son recibidos por el padre de Magui y todo parece ir desarrollándose normalmente en su nuevo proceso de adaptación. Sin embargo, una vez en la casa, Felix se resiste a aceptar su nueva condición, lo que provoca conflictos al interior de la casa. Mucha narración en Off, la de Hernández que evidencia la formación parisina de Araya. Además un argumento que da un vuelco bastante extraño cuando Felix pasa de la sensación de desarraigo a una suerte de paranoia por los rumores que indican que en la zona vivirían extraterrestres.
Los Amantes del Círculo Polar
Julio Medem
Finlandia / España 1998
Reparto:
Ana y Otto son dos niños de ocho años que un día se conocen a la salida del colegio. En ese mismo momento nace una historia de amor secreta y circular que se cierra diecisiete años después en Finlandia, en el mismo Círculo Polar Ártico.
De Medem no sabía mucho, pero ésta, su cuarta película, es una cinta que recuerdo aunque no sé si recomiendo, principalmente por su ritmo, apto más bien para cinéfilos complejos. He visto pocos ejemplos tan interesantes de comunión entre una banda sonora y el ritmo visual que la que alcanza esta cinta. Este complemento, que resulta de un trabajo muy meticuloso de su autor, le otorga una atmósfera muy irreal a la película, una donde el escaso diálogo y el cuidadoso tratamiento fotográfico dan vida a una obra que más se emparenta al ejercicio cinematográfico.
Los Buenos MuchachosMartin Scorsese
Usa 1990
Reparto: Ray Liotta, Robert De Niro y Joe Pesci.
Como llega uno a querer a los malos con este filme. Eso es lo que me gusta de Scorsese, sólo un maestro puede crear tal empatía hasta con el más mediocre y sanguinario de sus personajes.
Buenos Muchachos podría ser la típica crónica de una pandilla de mafiosos italianos en Brooklyn. Pero es más que eso, es la vida de Henry Hill (Ray Liotta) un hombre que de niño soñó en convertirse en un reconocido gangster, deseo que logra hacer realidad conforme pasan los años y sin llegar a ser muy habilidoso que digamos. Hill logra ganarse el respeto de los mismos mafiosos a los cuales admiraba de pequeño.
A lo largo del metraje, Scorsese logra transmitir a plenitud los diversos perfiles sicológicos que dan forma a este grupo mafioso que como tal, parece más una familia. Es en ese punto donde precisamente radica la gracia de esta película.
Ahí tenemos a Jimmy Conway, líder implacable, interpretado por Robert de Niro o al impulsivo Tommy (Joe Pesci), lejos una de los mejores y más recordados personajes de Scorsesse. Sin ser el prototipo del rol protagónico, el personaje interpretado por Ray Liotta, es quien de alguna forma, conduce el relato durante los treinta años en los que transcurre la historia.
La última parte de Buenos muchachos es tal vez la de mayor peso en la historia. No es el final que uno esperaría de un sujeto como Henry Hill. Lo que Scorsese nos muestra es aquel sujeto, que llegó convertir en realidad el sueño de cualquier mafioso, viviendo una decadencia extrema, bien entrada la década del ochenta, consumido por la cocaína, con su imperio derrumbado, sus compañeros presos o asesinados y una paranoia que al final de cuentas….le pasa la cuenta.
Zelig
Woody Allen
Usa, 1983
Reparto: Mia Farrow, Susan Sontag, Woody Allen
La historia se ambienta en la década del veinte, cuando un extraño hombre empieza a llamar la atención pública debido a sus repetidas apariciones en diferentes lugares y con diferentes aspectos. Este hombre, Leonard Zelig (Allen), tiene la capacidad sobrenatural de cambiar su apariencia adaptándose al medio en el que se desenvuelve, por lo que comienza a ser conocido como el hombre camaleón.
Con ese argumento se desarrolla esta historia que incluye variados testimonios documentales, entre ellos el de una siquiatra empecinada en estudiar el caso (Mia Farrow) y otros personajes cercanos al curioso Zelig. Bastante absurdo el tono de esta comedia, pero es la soltura con la cual Allen va dando vida a este personaje lo que la hace divertida.
TracksHenry Jaglom
Usa, 1976
Reparto: Dennis Hopper
No fue sino hasta mediados de los setenta que unos pocos directores se atrevieron a llevar a la gran pantalla los intrincados laberintos sicológicos que debían atravesar los veteranos de Vietnam. Jaglom fue uno de ellos con esta cinta, que recorre la América profunda a bordo de un tren con mucho uso de la cámara subjetiva siguiendo a un veterano de Vietnam que viaja acompañando el cuerpo de un soldado caído en ese conflicto.
No he podido nunca dejar de asociar la imagen de Hopper al personaje de esta película. Extraña cinta del enigmático director británico Henry Jaglom con el interminable periplo de Jack cuidando un misterioso ataúd hasta un pequeño y perdido poblado de Norteamérica. En el trayecto, nada hace evidenciar que Jack Falen (Hopper) es realmente un tipo medio desquiciado o, en el mejo de los casos, con severas secuelas psicológicas. La sorpresa llegará al final de la película, cuando el tren llegue a su destino, un pequeño pueblo en medio de la nada y donde Jack se hace cargo de los preparativos del supuesto entierro. Digo supuesto, porque una vez en el cementerio y tras los honores de rigor, Jack salta sobre el misterioso ataúd, lo abre y en la siguiente toma lo vemos saliendo de él con cara de maniático y portando todo tipo de armamentos que llevaba el famoso féretro. Jack mirando a cámara, la imagen queda congelada en un primer plano. Créditos.
Jaglom es uno de los creadores más independientes de Norteamerica, tan independiente que en todos los sitios especializados en cine aparece con sólo dos o tres películas. Henry Jaglom, que suele improvisar en sus películas, es famoso por convencer a sus célebres amigos para que lo acompañen en sus películas. Es así como en su primer filme, “A Safe Place”, trabajan Jack Nicholson y Orson Welles.
Fuerte Apache en el BronxDaniel Petrie
Usa, 1976
Reparto: Paul Newman, Edward Asner, Danny Aiello
Me entretenía de sobre manera ver esta película en la televisión donde un puñado de policías debe lidiar con uno de los barrios más peligroso de la ciudad. La historia parte con el caso de dos jóvenes policías que han sido asesinados a tiros en el interior de su patrulla después de transar los servicios de una conocida prostituta del sector.
La comisaría del área es conocida como "Fuerte Apache" y a la desidia habitual con la que realizan su trabajo sus policías, se suma la llegada de un nuevo jefe que intentará hacer que las cosas funcionen a su modo: violencia contra la violencia.
Claro, hablamos del Bronx y los años setenta. Lo más probable es que así haya sido por entonces aquel barrio, como lo muestra esta película, un lugar donde deambulan asesinos, prostitutas y drogadictos. Eso hasta que en un operativo contra las masas sublevadas del barrio termina con el asesinato de un detenido que es lanzado por un rudo policía (Aiello) desde la azotea de un edificio.
Pero ahí tenemos al bueno de Paul Newman interpretando a Murphy, un oficial un rudo y asqueado de esta violencia rutinaria, un tipo algo más cuerdo que pondrá una dosis de mesura y sacrificio entre tanto muerto…y fin.
La CuadrillaKen Loach
Reino Unido, Alemania, España, 2001
Reparto: Dean Andrews, Tom Craig, Joe Duttine, Steve Huison
Cine de denuncia el de Ken Loach, en este caso una crítica directa hacia el sistema de privatizaciones de ferrocarriles llevadas a cabo en Gran Bretaña, a mediados de la década de los 90. Para cualquier persona que no conozca el cine de este autor británico podrá parecerle algo plana, hasta abuirrida esta cinta sobre un grupo de trabajadores encargados del mantenimiento de las vías ferroviarias y que ve cómo de un día para otro su situación laboral queda amenazada cuando son invitados a firmar sus "despidos voluntarios", perdiendo su derecho a vacaciones y otras regalias básicas que mantuvieron por décadas, tal como como sus padres y abuelos. Aparecen por primera vez para ellos conceptos como la flexibilidad laboral que encubre en realidad una precariedad en el trabajo y la inestabilidad laboral....tema bien conocido por estos lares.
Es tremadamente interesante ponerle atención a esta pelicula y ver como se van descomponiendo las relaciones entre estos compañeros de trabajo a medida que comienza a ponerse en curso la subcontratación, que busca a toda costa a abaratar costos a los nuevos contratistas, produciendo la consiguiente competencia y desconfianza entre los antiguos compañeros, empleados ahora por distintas empresas. Repugnante resultan también los nuevos ejecutivos que vienen a capacitar a los viejos trabajadores, vendiendoles las maravillas del nuevo sistema privado a través de videos corporativos y presentaciones.
Pero hablamos de Ken Loach, señalado como "el cineasta de la clase obrera inglesa", formado como muchos de sus pares en la BBC de los setenta, quien vuelve con esta pelicula a su compromiso político, ya asumido por lo demás en sus anteriores cintas, siempre centradas en la denuncia política y social.
Para la crítica así como para cualquier cinéfilo medianamente informado, esta pelicula, como otras del autor, tiene el merito de la credibilidad, acaso por esa costumbre de Loach de trabajar en base a guiones simples y la improvisación con actores aficionados. Creíble también porque el guión de esta película fue escrito por Rob Dawber, un antiguo empleado y dirigente sindical del servicio de ferrocarriles (cuando era del estado).
Al presentar su filme en el Festival de Venecia Ken Loach señaló que "Los programas de cualquier partido polìtico siempre van favorecer a las grandes empresas y su actual objetivo es reducir el costo del empleo, algo que hemos visto como va destruyendo a las familias y todo el tejido social".
No Somos AngelesNeil Jordan
Usa / Gran Bretaña
Reparto: Sean Penn, Robert De Niro, Demi Moore
Un remake de la cinta de Michael Curtis, “Nunca fuimos Angeles”, del año 1954 (donde actuaba Humphrey Bogart y Peter Ustinov), donde dos reos recién evadidos de prisión e intensamente buscados por las autoridades, realizan todo tipo de labores en un pequeño poblado mientras estudian la forma de cruzar la frontera.
El filme de Jordan (El Juego de Las Lagrimas) hace algunos cambios sutiles al argumento, convirtiendo a los dos prófugos (De Niro y Penn) en improvisados sacerdotes que deben asumir su nuevo rol en un pequeño poblado mientras buscan la manera de cruzar la frontera hacia Canadá. Episodios hilarantes como el del cura De Niro asumiendo su rol de guía espiritual con una aproblemada y liberal madre soltera (Moore) o el cura Penn, quien comienza a cuestionarse su rol de prófugo y a tomarse cada vez más en serio su vocación religiosa acercándose con profunda fe a Dios y a otro religioso medio amanerado.
Tendría que precisar que esta no es una gran película, sino una simpática comedia, con algunos ingredientes singulares como la ambientación medio atemporal que le da Philippe Rousselot en la fotografía. Creo que eso es lo que me gusta de esta cinta, secuencias como las que abren el film con estos dos presidiarios escapando desde una prisión absolutamente lúgubre e irreal, que más se asemeja a un cuadro de Giger, o la sensación de atardecer invernal que predomina durante casi toda la película, logros absolutos de este gran director de fotografía que es Rousselot.
Hapinnes Todd Solondz
Usa 1998
Reparto: Jane Adams, Lara Flynn Boyle, Philip Seymour Hoffman
Tod Solondz es un personaje outsider dentro del cine norteamericano, pero uno de verdad, de esos a quien nadie quiere financiar sus películas. En esta cinta, aborda la historia de tres hermanas cuyas vidas, en apariencia normales, esconden oscuros secretos y perversiones que van más allá del parentesco, que a la larga parece ser más un mero pretexto para abordar tematicas como la pederastía y otras perversiones.
Trish es la madre perfecta, casada con un psicólogo exitoso, un padre ejemplar; Pero la historia da un gran giro cuando queda al descubierto que el ejemplar padre de familia que es el esposo de Trish abusa sexualmente de dos compañeritos de curso de su pequeño hijo drogando a su familia durante un pijama party.
Cuando ya tenía su película lista no pudo estrenarla en norteamérica porque nadie se arriegó a pasarla por los cine, Solondz tuvo que formar para ello su propia distribuidora. La cadena Blockbuster se negó a exhibirla en sus estanterías. Y quizás por esa misma razón, en su siguiente filme, Storytelling, aceptó que se incluyese un triángulo rojo para tapar un duro encuentro sexual «Se me ha criticado mucho por ceder en este punto, pero yo lo veo como un triunfo: ¿cuántas películas de gran estudio lucen un efecto gráfico rojo soviético en una de sus escenas principales?», señaló en una entrevisa a un diario español.
Calles Peligrosas
Martin Scorsese
Usa 1973
Reparto: Robert De Niro, Harvey Keitel
Esta película, en apariencia sin grandes pretenciones, fue la que llevó a Scorsese a gozar de cierto reconocimiento en el mundo del cine, cuando él y su actor fetiche, Robert De Niro, eran recién unos chiquillos. Un drama callejero con ciertos tintes autobiográficos es el que nos propone Sorsese, con la historia de Charlie (Keitel) recorriendo las calles de una Nueva York setentera tratando de conciliar su formación católica con la atracción que le provoca el mundo de la mafia. El pobre muchacho está enamorado de Teresa, a quien su familia no acepta y para peor, debe lidiar con Johnny Boy (De Niro), su mejor amigo, pero que resulta ser un cacho de principio a fin, lo que podría denominarse un niño problema.
El filme, cuya música compuso Eric Clapton (con claros toques a lo Hendrix), merece ser analizado un poco más en profundidad, dado que para muchos suele ser una de las mejores peliculas de este director, principalmente por el riesgo narrativo y visual que propuso al contar esta historia. Tengo pendiente volver a verla para explayarme un poco más...
Taxi Driver
Martin Scorsese
Usa, 1976
Reparto: Robert De Niro, Jodie Foster, Cybill Shepherd, Harvey Keitel
Con el guión de Paul Schrader, Scorsese dio un salto definitivo a su carrera con este filme que se llevó la Palma de Oro en Cannes el 1976. La historia de Travis, un joven veterano de Vietnam quien para sobrellevar la soledad y el insomnio crónico que le queda como secuela del conflicto, no le queda más que trabajar como taxista durante la noche en New York. Algo hay en todo caso en la personalidad de Travis, una progresiva mutación psicológica que lo lleva a mezclar desordenadamente una serie de obsesiones, desencadenando la progresiva violencia del protagonista como medio de redención ante un ambiente que internamente se le va haciendo cada vez más hostil.
Hay una magnífica combinación en esta película: el excelente guión de Schrader y la capacidad narrativa de Scoresse (quien ya venía bien encaminado tras Means Street), las partituras de Bernard Herman con su jazz melancólico que acompaña a Travis Bickle mientras conduce por la nocturna Nueva York de los setenta y la acertada fotografía de Michael Chapman, quien como nadie logró sacar tanto provecho a la ciudad de los rascacielos.
Chapman vino a Chile a fines del año 2008 (al Festival de Cine de Santiago, Sanfic) y ante un auditorio repleto señaló un par de cosas que quizás sean el mejor reflejo de lo que singifica esta película: “…es triste decirlo, pero en mis siguientes 30 años de carrera nunca volví a trabajar en una película tan importante. Creo que una de las razones por las que Scorsese me contrató fue porque era uno de los pocos fotógrafos que habían visto el cine de Jean-Luc Godard. Estábamos, literalmente, emborrachados de Godard antes de empezar Taxi driver (…) sobre la recordada escena final, cuando Travis mata a tres personas en un prostíbulo, dijo: "Toda esa película fue como una liberación para nosotros, que éramos de Nueva York, una ciudad muy oscura y aterradora en los 70. Esa escena significaba la culminación de todo aquello".
Terciopelo AzulDavid Lynch
Usa 1986
Reparto: Isabella Rossellini, Dennis Hopper, Kyle MacLachaln
No he sido especialmente un admirador de Lynch, pero reconozco en él esa habilidad que pocos cineástas tienen de crear mundos y atmósferas bizarras para convertirlas en el sello propio. Lynch es de aquellos, capaz de trasladarnos y escarbar allí donde suponemos que todo puede ser normalidad.
Es difícil olvidar la introducción de esta película, cuando vemos las calles de ídilico pueblecito norteamericano con sus jardines y calles bien cuidadas, los vecinos saludandose y un carro de bomberos que pasa lustroso y con sus banderitas flameando al viento poco antes que el padre del protagonista sufra un infarto mientras riega su jardín. Comienza con esa escena la otra realidad (genial el perro en tironeando la manguera) y la toma subjetiva que nos lleva al interior de la tierra mostrandonos todo tipo de insectos y alimañas asquerosas.
Con la visita a su padre en el hospital, Jeffrey, el protagonista se “encuentra” con la cruda realidad. De regreso a su casa, encuentra una oreja “escondida” entre unos arbustos, la lleva a la policía y desde ese momento, se inicia una misteriosa intriga que desvelará extraños sucesos y los personajes más bizarros que parecián invisbles en esa pequeña localidad. En su indagación se relaciona una cantante de Night Club (Rosselini), quien a su vez mantiene en secreto la extorsión de un psicópata fetichista (Hopper en un papel delirante).
El famoso Dino de Laurentiis, quien había producido su anterior filme, Duna, reconoció en una entrevista que había sido un tremendo error cortas muchas de las escenas de esta última cinta y que por ese motivo (según él) dejó a Lynch hacer lo que le diese la gana con Terciopelo azul.
Lugares Comunes
Adolfo Aristarain
Argentina 2002
Reparto: Federico Luppi, Mercedes Sampietro, Arturo Puig
Una historia simple, bien contada y emotiva. Así es el cine de Aristaráin, el veterano director Argentino que después de su celebrada “Martin Hache” estrenó esta historia sobre Fernando, un viejo profesor universitario de literatura quien lleva una vida feliz con su esposa (Liliana) en la ciudad de Buenos Aires. Ambos tienen un hijo (Pedro), casado y con dos hijos, profesional exitoso que vive en Madrid. Aunque llevan sus vidas con un gran respeto y amor, algo comienza a cambiar cuando a Fernando le comunican que debe jubilar anticipademente.
Es una historia de amor y lealtad matrimonial en plena crísis económica Argentina. Fernando se enfrenta de un día a otro a una jubilación que supone dejar lo que más quiere en la vida y enfrentarse también al hijo que “huyó” , según él, de su país para convertirse en un burgués acomodado. El de Luppi es el papel del viejo porteño libertario y eso queda de manifiesto en un breve diálogo con su hijo en un bar cuando le cuestiona el haber dejado una prometedora carrera como escritor para convertirse en un empleado acomodado fuera del país. Vemos en Fernando al viejo idealista y agnóstico, beligerante al extremo con su hijo, pero del otro, a un hombre que cuenta a su lado con Liliana, una mujer incondicional que lo único que quiere es estar al lado de Fernando y unirle a su hijo. Es un final casi utópico el de Fernando, cuando opta por dejarlo todo, (un país cuyo presidente huye en helicóptero desde la sede presidencial), para iniciar una nueva vida como campesino lejos de una realidad que lo atormenta.
Etre and Avoir
Nicholas Philibert.
Francia, 2002
El documental muestra la vida de un pequeño curso en una escuelita rural de un poblado francés durante varios años. Los niños, de entre cuatro y diez años, son registrados durante su proceso de formación a cargo de un abnegado profesor (Georges López) que les va enseñando todo tipo de materias, bajo el sistema de la clase única, hasta que los mismos chicos con quienes se ha involucrado desde su más temprana infancia se acercan a la adolescencia y deben dejar ese pequeño reducto y la serenidad de este profesor que se ha involucrado no sólo en su formación, sino en la vida y los conflictos de cada uno de estos pequeños.
Una muy linda mirada la que nos propone su director, Nicolás Philibert; Una cuidada fotografía y logradas secuencias, como aquella cuando del grupo de niños ya ha completado el primer ciclo y deben decir adiós a la pequeña escuelita y a su profesor
Stalker
Andrei Tarkovsky